Entradas

Mostrando las entradas de enero, 2026
  📖 CAPÍTULO  7 Algo está cambiando. Parte 1 Era la mañana del domingo, ya había llegado el verano. Y una brisa fresca  entró por la ventana. Cerró sus ojos respiró profundo  y suspiró. En ese momento se dio cuenta de que se había acostumbrado a la casa vacía, y a que el té  seguiría siendo para uno. El agotamiento físico había dejado de ser tan pesado. El dolor aún seguía ahí. Pero había cambiado de forma. Ya no se sentía tan a flor de piel. Si no como una espina, que pincha debajo de ella. Que te hace sentir incómoda, Y no te deja olvidar que está ahí. Esa tarde, salió a comprar pintura para su cuarto. Compró un cubrecama, y también una planta. Los dos días siguientes pintó durante muchas horas. Con entusiasmo, puso música, cantó y bailó Por primera vez en largo tiempo sonrió. En el cuarto estaba todo tapado con nylon, menos el espejo en la puerta del armario. Ella se vio sonreír. Y esa sonrisa lo cambió todo.
  📖 CAPÍTULO  6 Culpable. Al cabo de un tiempo, En su nueva realidad. Cuando ya su cuerpo se cansó de las lágrimas. Su dolor se volvió una parte que convivía con ella. La acompañaba al super, a la escuela, y a cualquier lugar  donde fuera  o se encontrara. Su mente a veces,  cansada. Quería huir de él. Escapando al pasado. Intentando refugiarse en algún lindo recuerdo de cuando aún eran  una familia de cuatro.  Entonces llegó la culpa. Su alma le pinchaba, cuando pensaba que no había roto una relación. Sino una familia. Ese pensamiento recurrente  venia y la angustiaba, varias veces al día. ¿En realidad había roto una familia? ¿O solo les dio a todos el espacio de comenzar a sanar algo que ya estaba roto hace mucho tiempo? En el fondo, Ella tenía la certeza, de que a pesar del dolor. Había tomado la decisión correcta.
  📖 CAPÍTULO  5 El tiempo no se detiene. Ella no tuvo un momento para detenerse a procesar. Porque, aunque sintió que se detuvo su mundo. El reloj siguió marchando. Y el tiempo siguió corriendo. Había pasado una semana. Hubo momentos, cuando caía la noche, en los que solo se sentó  en el piso del cuarto detrás de la puerta. Y lloró,  y lloró.  A veces  hasta quedarse dormida. Cada lágrima  fue sacando a la superficie, el dolor que sentía, en cada centímetro de su ser. Cada mañana se levantaba, se lavaba la cara, y miraba en el espejo  sus enormes ojeras. Que luego maquillaba, para ir a trabajar. ¿qué haces cuando necesitas parar el mundo, para procesar algo? Pues, Ella tuvo que seguir. Porque aún había que ir al trabajo, y pagar las cuentas. Al comenzar el día, guardaba su dolor. Pero sus ojos se veían tristes todo el día. A veces lloraba en su hora de descanso. Y luego 5 minutos antes de volver, Se secaba la cara. Y ponía su sonrisa de papel, pa...
  📖 CAPÍTULO  4 El día después. La vida, como la conocía hasta entonces. Había terminado. Afuera, estaba el eco de una casa vacía. De la cuchara, que ahora revolvía una sola taza de té. La puerta cerrada que no se abriría, para que alguien regrese al final del día. La mitad de la cama vacía. Los recuerdos en cada rincón que miraba. Donde ahora se respiraba soledad. Adentro, El miedo. Miedo a no poder, con dos niños y una casa donde siempre fueron cuatro. Miedo a lo que pensará la gente, porque ahora está separada. Porque la pobre se quedó sola. ¡Pero que ironía!  ¿no? Porque hubiera pensado que alguien con miedo, se quedaría. Aparentaría sonrisas que ya no existen. Y, sin embargo, Ella Cuando se encontró viviendo una vida que no la hacía feliz. Tomó una decisión. Alejarse  fue su mayor acto de valentía.
    📖 CAPÍTULO  3 Punto de quiebre. Parte 2 Ella permanecía. Permanecía, donde ya no pertenecía. El viernes se sentaron a la mesa. Almorzaron, y nadie dijo una palabra. Solo un silencio escalofriante. Confirmando  que ya no había nada que decir. Dos personas esperando el momento  en el que una se atreviera a decidir por los dos. En su corazón sabía que sería ella. Esa tarde de sol,  fueron a caminar. Ella caminaba detrás de él. Iba con el estómago apretado, y el aire apenas alcanzaba para respirar. Lo miraba, entre las sombras de los árboles. En su corazón iba recordando  pequeños buenos momentos que habían compartido. A lo largo de esos 10 años. Mientras en simultáneo, su mente, iba pensando de qué forma lo diría. Cómo decirle al que sería  el amor de su vida.  Que le queda vida,  pero ya no queda amor. ¿Qué es el amor? ¿Amor es quedarse, aunque te duela? ¿O saber retirarte a tiempo, mientras aún hay cariño? Respiró hondo  y olía ...
  📖 CAPÍTULO  2 Punto de quiebre. Parte 1 Cuando algo se extingue no lo hace de un día para el otro. Lo hace de a poco, lentamente. Hasta que ya no queda nada. Ella daba lo mejor de sí cada día, pero lo mejor que tenía para dar era cada vez menos. En el fondo lo sabía. Pero no lo aceptaba. Porque no hubo una situación grave que marcó el momento donde supo que era hora de escribir el final de la historia. Fueron todos los pequeños momentos  que no se sintió valorada. En que sonrió en lugar de llorar, y nadie lo notó. Ella sintió la necesidad de darlo todo. Antes de rendirse. Y lo hizo. ¿Pero a que costo? Era miércoles,  y mientras guardaba la ropa pasó frente al espejo. Quedó algo aturdida al ver su reflejo. Nunca había observado  la gran tristeza que se veía en su mirada. ¿Hace cuánto tiempo se había apagado? ¿La persona con quién hasta ese momento  compartía su vida, no lo había notado? ¿Lo estaba intentando sola?
 📖  CAPÍTULO  1 Empecemos desde el principio. En ese entonces ella tenía 33 años. Era mamá de 2 hijos. Ignacio tenía 5 años y Josefina 14. Hace un tiempo había conseguido un trabajo,  porque era consciente   de que esa casa ya no era su hogar. Ella vivía con esa sensación. De que ella  ya no era ella. Su mente. Estaba mas cansada que su cuerpo,  que funcionaba en piloto automático. No sabía cómo se había permitido romperse tanto. ¿ Porque se había quedado tanto tiempo ? ¿Cómo sabes en qué momento  se rompe una relación, cuando en realidad no hay un hecho puntual  que marque esa ruptura ? En su interior sabía  que algo no estaba bien. La primera señal. de que ya no pertenecía a ese lugar, se la dió su cuerpo. De forma automática. Esa sensación de incomodidad,  sin una razón aparente. Ese nudo en el estómago  que no se desata. Cuando se extinguen las ganas,  ¿Donde quedan las mariposas?
  PRÓLOGO Ella,  es una mujer que no se conforma. Ella, es una mujer que toma decisiones. Ella, es una mujer que atraviesa sus miedos,  para volver a encontrarse.  Ella, es una mujer muy valiente. Pero aún no lo sabe.